sábado, 13 de febrero de 2010



La locura que cura



la crueldad del teatro



"La locura del actor es tan obvia, tan ingenua. Es hasta inofensivo. El actor es un ser de lo más normal: es el especialista en observar la escena humana."


JULIO CHÁVEZ (actor, dramaturgo y director argentino)

Publicado por LA ARGENTINIDAD ...AL PALO el 23 de Diciembre de 2006






martes, 31 de marzo de 2009

Ensayo de Aldo Pellegrini sobre Antonin Artaud

"Todo delirante es un acusador moral de los falsificadores razonantes que dominan y manejan el mundo en que vivimos. La locura representa una ruptura total del molde que se denomina mentalidad del hombre normal, y por ello no sólo prescinde de todas las normas convencionales, sino que vive directamente en el mundo de la imaginación. De ahí el estrecho contacto de la locura con la poesía. Pero lo que el poeta se limita a volcar en el verbo, el loco lo vive integralmente... La etimología de "paranoia" nos revela que significa "estar fuera de la mente", y la de "esquizofrenia", presentar una mente dividida. Pero el más adecuado es el término global de "alienación"; en efecto, ninguna designación mejor para ese mundo de apartados, más aún, de excluidos, que no aceptan la estructura mental deformadora que caracteriza al hombre actual. El alienado vuelve visible la alienación que lleva todo ser humano oculta como una vergüenza, la vuelve visible en toda su real dimensión. El loco es el ser de la gran autenticidad.
Todo aquel que se siente verdaderamente humano tiene el germen de la locura en sí, que no es más que la resistencia a aceptar un mundo ficticio, deshumanizado.
¿Pero qué es en definitiva el hombre normal? Echemos una mirada alrededor: crímenes, guerra, fraudes, crueldad, y flotando por encima el polvo adherente de la sordidez que le confiere su atributo más característico a la normalidad. Una masa humana regida fundamentalmente por el egoísmo y el odio, pero que predica enfáticamente la generosidad y el amor; que exalta la libertad al tiempo que la encadena; que sólo puede vivir en la más abyecta injusticia pero proclama la justicia como el fin más alto del hombre. Toda esa organización paranoica se mueve muy eficazmente al compás de la música de la razón, con toda una escenografía verbal que trata de ocultar el panorama de la sordidez y de la bajeza.
Loco es aquel que de alguna manera decide no participar, no someterse y no acepta vivir en el mundo llamado normal sino en otro mundo, que lamentablemente se ve reducido a ser su mundo exclusivo. La locura se convierte entonces en refugio para las fuerzas interiores autónomas, Despierta la posibilidad de alcanzar "ciertas revelaciones trascendentales".

Aldo Pellegrini en su ensayo "Antonin Artaud el enemigo de la sociedad",